Un fuerte debate político y ambiental se ha instalado en el país luego que el gobierno del Presidente José Antonio Kast decidiera retirar de la Contraloría General de la República un total de 43 decretos supremos impulsados por la administración anterior, los cuales estaban en trámite de toma de razón.
La medida, formalizada a través de un oficio del Ministerio del Medio Ambiente firmado por el subsecretario José Ignacio Vial y dirigido a la contralora Dorothy Pérez, incluye normativas clave como reglamentos, creación de áreas protegidas y normas ambientales, entre ellas instrumentos considerados estratégicos para la Región de Atacama.
Entre los decretos retirados destacan las Normas Secundarias de Calidad Ambiental (NSCA) para la cuenca del río Huasco, una herramienta largamente trabajada que buscaba establecer parámetros de monitoreo, control y protección de las aguas en uno de los territorios más sensibles de la región. Su retiro ha encendido las alertas en el mundo político local, debido al impacto directo que podría tener en la protección del recurso hídrico y la biodiversidad.
Desde la región, diversas autoridades manifestaron su preocupación. El diputado Juan Rubén Santana calificó la decisión como “una muy mala señal”, tanto en lo ambiental como en lo político, advirtiendo que el retiro de esta normativa debilita la capacidad del Estado para resguardar la cuenca del río Huasco.
“El decreto del río Huasco era clave para proteger la biodiversidad, estableciendo monitoreo, áreas de vigilancia y parámetros que permitían actuar a tiempo frente a la contaminación. Sin esta herramienta, se pierde una capacidad preventiva fundamental”, señaló el parlamentario, quien además expresó su inquietud ante la posibilidad de que esta medida facilite el avance de proyectos cuestionados en la zona.
En la misma línea, la senadora Yasna Provoste —quien también intervino en el debate desde el Senado— advirtió que la decisión representa un retroceso significativo en materia ambiental. La parlamentaria enfatizó especialmente el caso del río Huasco, señalando que la norma retirada no fue un proceso improvisado, sino el resultado de estudios técnicos, participación ciudadana y consultas indígenas.
“Eliminar esta norma es desconocer el trabajo científico y la voz de las comunidades. No se trata solo de un instrumento técnico, sino de una garantía para la protección del agua y del territorio”, sostuvo, agregando que la decisión pone en riesgo ecosistemas únicos y desprotege a comunidades que dependen directamente de estos recursos.
“Es importante detenernos en 2 casos que me afectan en mi calidad de representante de la región de Atacama. Lo primero, es la norma secundaria del río Huasco, porque esto no fue un decreto redactado en un escritorio, fue el resultado de años de consultoría del alto nivel técnico, de procesos de participación ciudadana rigurosos, de consultas indígenas legítimas. Y borrarlo de un plumazo es ignorar la voz de los territorios, el rigor de la ciencia y el derecho de las comunidades a ser escuchadas. Y lo segundo, es la paralización de 6 parques nacionales que iban a crearse en la provincia de Chañaral. Espacios que protegen los salares alto andinos de Atacama, ecosistemas de una fragilidad excepcional y de una belleza que no solo nos pertenece a quienes vivimos en la región, sino que a todo el país”
Por su parte, la senadora Daniella Cicardini fue aún más crítica, señalando que la medida instala un “estado de alerta” ambiental en la región. La parlamentaria cuestionó la falta de claridad del Ejecutivo respecto a las razones del retiro y advirtió que podría tratarse de una señal orientada a flexibilizar la regulación ambiental.
Al respecto, la parlamentaria indicó que, “exigimos al presidente Kast decir con claridad si estas medidas son solo un trámite administrativo o si buscan desmantelar la protección de nuestros ecosistemas. Es extremadamente alarmante que se retiren normas de agua y aire justo cuando anuncian que quieren agilizar permisos ambientales”.
“El gobierno debe transparentar si pretende darle un garrotazo al medio ambiente de Chile, pasando por sobre la institucionalidad, ignorando la realidad del cambio climático e incluso la no considerando la consulta indígena y la voz de las comunidades”, declaró.
El retiro de estos decretos también incluye iniciativas como la creación de parques nacionales en la región y la protección de especies, lo que amplifica la preocupación sobre el rumbo de la política ambiental del país. En particular, en Atacama, el foco está puesto en la cuenca del río Huasco, donde las NSCA eran consideradas un instrumento clave para equilibrar desarrollo productivo y resguardo ambiental.
Fuente: Noticiero del Huasco








